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Kama-chunga
De La Frikipedia, la enciclopedia '''extremadamente''' seria.
El Kama-chunga o el arte de forzar sexualmente de los toros es un libro milenario de autor o autores anónimos, imprescindible para cualquier amante del toricidio. En él encontramos técnicas y posturas estupro-toreriles, claveteo y desangramiento del toro, destripamiento del caballo y arte tántrico de matarife.
Contenido |
Orígenes
La primera edición del libro se encuentra en las cuevas de Altamira de cuando la subespecie de humanoide conocido como Garrulus Sanguinarium retrataba en ellas sus fantasías porno-gore hacía la especie bovina. Sin embargo, se cree que existen ediciones anteriores en grafitos y rocas aunque esto no se ha podido demostrar. En ediciones posteriores se han añadido posturas más sofisticadas de modo que sólo un yogui experto o un toricida bien entrenado pueden practicar, así como técnicas desangratorias: picamiento del lomo con una lanza, inyección de pinchos morunos, vómito de sangre procendente del pulmón perforado y cachetazo de karate en la nuca con un cuchillo de cocina.
Contenido
Curiosamente el libro no contiene palabras sino monigotes dibujados para que los garrulus puedan entender a realizar estas técnicas sin necesidad de aprender a leer, porque de hecho son incapaces de ello.
El toricidio comprende varias partes: En primer lugar, el deslumbramiento del toro con un traje luminiscente de colores que no están en el espectro de la luz y que van más allá del ultravioleta o del infrarrojo. El animal recibe tal impacto visual que puede llegar a la ceguera temporal o incluso al desprendimiento de retina.
Si esto no es suficiente, se coloca la entrepierna, es decir, los testículos del toricida a la altura de los ojos del morlaco para obligarlo a bizquear. Si el toricida no está bien dotado, se colocará rellenos de gomaespuma o se utilizará una coquilla de jugador de rugby para tal fin.
- Una vez fuera de combate la visión del bóvido, se procede al desangramiento progresivo para que pierda fuerza, esto es, un jinete disfrazado de Don Quijote pica con una lanza el lomo del animal, mientras esté aún cegado arremete contra el caballo en vez del picador.
- Finalizado este proceso, unas bailarinas de ballet con vocación de enfermeras procederan a colocar unas inyecciones descomunales para adornar la espalda del toro con decorativas banderillas de colores.
Una vez mareado el toro, el toricida comienza a hacer poses grotescas para acabar de aturdir al animal que ya no comprende nada.
- Estas poses implican arqueamiento de la espalda creando ángulos imposibles mientras se sostiene una sábana colorada en los morros del toro.
- Antes de que el toro recupere la visión y se de cuenta de que arremete contra un trapo en vez de al toricida, este último decide terminar la sesión de un espadazo sin dar la posibilidad de revancha al fastidiado animal.
Posturas toreriles
Las posturas chulo-tántricas deben hacerse lo más erguido posible, cosa que se consigue gracias al corsé de la señorita Escarlata O'Hara que llevan bajo el traje y que les deja sin respiración. Sin embargo, de vez en cuando se debe dejar al toro tomar la iniciativa para ludibrio del público que a fin de cuentas está deseando ver un torero muerto, aunque se conforme con la muerte del toro.
Posición del misionero
Se deja que el toro se coloque encima del toricida, aunque enseguida los otros toricidas compinches les da envidia y entran en el ruedo para participar, lo que puede generar sexo en grupo o Gang bang toreril.
Gang bang toreril
Los toreros no tienen reparos en practicar sexo en grupo frente al público que para desahogarse de tanta tensión sexual suele hacer felaciones a los puros.
Penetración anal
Los toreros difrutan especialmente de esta posición y siempre que pueden la practican.
Doble penetración
Los toricidas no dan puntada sin hilo. El caso es penetrar.
Contanto interespecies
Los caballos también participan del estupro porno-gore causando gran regocijo entre el público garrulil.
Finalmente, cuando la sangre llega ya por las rodillas de tanto sexo gore salvaje, se le da al animal una cuchillada en la nuca para que deje de protestar que a fin de cuentas es arte y poderío.
Se sabe que al menos dos personas han leído el libro: José Tomás y Jesulín de Ubrique, aunque no enteramente.
Véase también
- Archivald K. Gordon Higgins
- Coria
- San Fermín
- Tordesillas
- Jesulín de Ubrique
- José Tomás
- Garrulus Sanguinarium

