Agustín Jiménez

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De la serie grandes personajes:

Agustín Jiménez
AgustinJ.jpg

Agustín Jiménez dirigiendo a sus hordas de seguidores
Nacimiento año 29 a.C. (antes del Clú de la KKKomedia)
Muerte ¡Qué no, joder!
Ocupación Filósofo de la evidencia
Nacionalidad Haspañó
Malo o bueno Óptimo
Atentados contra la humanidad No haber nacido antes
Religión Él mismo
Notas Destapó el escándalo de la niña de la mermelada


«El mundo no es perfecto, ¡y no hay más webos!»

~ Agustín Jiménez filosofeando con Sócrates


«¡¡YA ESTÁ EL GILIPOLLAS ÉSTE ABRIENDO LA BOCA!!»

~ Agustín Jiménez cuando Einstein enunció su teoría de la relatividad


«Los segundones, existimos»

~ Agustín Jiménez y su existencia


Filósofo, geógrafo, sociólogo, historiador, analista, anatomista, escritor y humorólogo (no confundir con hurólogo) español creador del humor evidencialista y defensor aférrime del macho español y de su cultura.

Vida

Posible árbol genealógico de Agustín Jiménez.

Nacimiento

Agustín Jiménez nació en 1970 en Trujillo (para los de la LOGSE, Cáceres). El parto duró 12 horas, tiempo que Agustín aprovechó para estudiar, en el vientre de su madre, la anatomía de la mujer, estudios que luego aplicaría en sus escritos y reflexiones. Su padre desapareció antes de que él naciera, aunque se rumorea que es Curro Jiménez.

Juventud

No se podría decir que Agustín tuviera una infancia fácil. En el colegio se metían con él porque llevaba perilla (él la desarrolló a una velocidad increíble, sólo comparable con la de Chuck Norris) y el pelo a lo afro. Harto de la chusma del colegio, acabó la EGB y, cigarro en mano, decidió emprender un viaje en busca de sí mismo (se veía que el chico era un poquillo despistado y se perdió a sí mismo) y del sentido de la vida. Nadie sabe con certeza que es lo que le aconteció en sus viajes. Algunos expertos opinan que se cansó de tanto andar (pues no le llegaban las pelas para un coche, aunque no tuviera carnet) y volvió a casa de sus viejos donde se dedicó a ver la tele día y noche (de ahi que se le fuera un poco la pinza). Otros, que para ganarse la vida trabajó en un MCDonals, lo que explicaría su buen trato con las personas y su saber de gentes. Y el resto opinaba que un poco de todo, por no llevar mucho la contraria.

Agustín un viernes por la noche.

Madurez

Etapa culminante de la vida de Agustín Jiménez. Con su vello facial ya completamente desarrollado y tras lograr tener un peinado normal, Agustín se dedicó a dar conferencias sobre el abuso de las hamburguesas en la dieta mediterránea y la necesidad de proteger al macho español. El enseñaba unos gráficos en los que se veía como el número de fallecidos prematuros por consumición de hamburguesas de MCdonals aumentaba día a día, y la gente se ponía a reír a carcajada suelta. En ese momento descubrió el porqué de su existencia y decidió ser filosofo-humorista.

Obra

La obra de Agustín Jiménez es extensa y politemática. Los expertos no se ponen de acuerdo en cómo pudo Agustín Jiménez adquirir tantos conocimientos en tan poco tiempo. Unos dicen que construyó una máquina del tiempo a partir de un Seat Panda y viajó a las distintas épocas de la humanidad observando en primera persona los hechos históricos más importantes, cambiando cuando le venía en gana los acontecimientos en su beneficio. Otros dicen que estudió por su cuenta y se graduó en la universidad de Yale (ya-le diremos si tiene plaza), aunque parece muy improbable esta tesis.

El macho español

«Hablemos de especies protegidas: el macho español»

~ Agustín Jiménez , El macho español


La obra central de Agustín Jiménez. Está narrada en tercera persona, aunque los estudiosos reconocen que los hechos que se narran los ha vivido el propio Agustín. En esta obra Agustín hace un análisis de la forma de vida del macho español, de sus costumbres y las formas de reconocerlo. Gracias a esa obra se le considera el primer defensor reconocido del macho español y por esto se ha ganado el respeto de todas las pibis y churris.


Sobre Europa

«Que bonita es Europa, que bien están colocados los países, como lo han dejao...como encajan, vamos que no chirrían...»

~ Agustín Jiménez , Sobre Europa


Obra con gran carácter geográfico y antropológico, resalta el don de gentes de Agustín Jiménez. En ella realiza una caracterización de la mayoría de territorios europeos, de sus costumbres y su cultura popular. Con ella Agustín demuestra sus conocimientos de geografía, sociología y antropología, aunque no se queda sólo en lo científico, sino que además incorpora experiencias propias junto con acontecimientos históricos de cada país que marcaron su carácter nacional. Veamos un extracto:

Abrecomillas.png    ...pero tú ves Italia, que los italianos dijeron: "¿que me habéis dao?...¿esta forma cuál es? esto parece una bota de drack queen, no jodas...". Pero Italia está muy bien: tiene Nápoles, con sus napolitanas; Milán, con sus gomas de borrar; y Roma, con el Estado Vaticano, que es un pequeño país [...], con su guardia suiza, que parecen idiotas llevando esas lanzas, pero no: tú dale una pistola a éstos, se les escapa una bala y ya tenemos un conflicto internacional. Algunos pensaréis que este país tan pequeño, cualquiera que le dé un yuyu lo invade; pues no, le tienen miedo, pues la mayoría de la población son curas, y dando hostias son profesionales. Y dentro de Italia está Sicilia, que a mí me gusta mucho por el sentido familiar que tienen para todo: lo importante allí es la familia. Tú aquí tienes un padrino y te regala un triciclo; tú allí, en Sicilia, tienes un padrino y te regala un caballo, y si no te cabe le corta la cabeza y te lo mete en la cama... Cierracomillas.png
Agustín Jiménez, Sobre Europa


Gestión del cuerpo humano

Se trata de la obra más censurada de Agustín. Con la precisión de un cirujano con parkinson, desboza cada parte del cuerpo humano y realiza una reconversión de los valores clásicos del canon de belleza griego. Podemos dividir sus argumentaciones entre:

Cosas que sobran

Después de leer este artículo, algunos intentaron hacerse unos apaños sin mucho éxito.

El tío que creó al hombre, un tal Paco, estaba que lo tiraba aquel día y se dedicó a derrochar material, porque le sobraba el dinero.

  • Las piernas: ¿para qué dos? Con una basta. Si tienes dos pies, necesitan calzado, que se hacen con piel de vacuno, y las vacas no sobran.
  • Los brazos: la de veces que hacemos el gilipollas intentando ponernos una chaqueta. Con un brazo sería más fácil.
  • Los dedos: ahorremos: dos dedos. Total, sólo los usamos para urgarnos, y si queremos escribir en un teclado simplemente emplearemos el método aguilucho.
  • Las orejas: ¿acaso existen móviles en estéreo? Pues eso que nos ahorramos. Una oreja es suficiente.
  • Los agujeros de la nariz: esto se deriva del afán de concurso que tenemos los seres humanos; cuando nos urgamos un agujero y no encontramos nada, tenemos otra oportunidad.
  • Las anginas: "si te las quitan no pasa nada." ¡Joder, pues no las pongas!
  • El apéndice: no vale pa' ná. Y extirparlo es como limpiar un cine: sólo hay pipas y pipas.
  • Los pechos: con uno es suficiente, sino los bebés se confunden y no saben de que teta tirar, si de la desnatada o de la entera.
  • Los cachetes del culo: con uno sería como un silenciador.

Cosas que faltan

Éstos son los desgraciaos que diseñaron el cuerpo humano.

Claro, de tanto gastar, nos encontramos con ciertas zonas donde se dan claros síntomas del racaneo de material.

  • Las costillas: empiezan bien, pero a medida que bajamos comienzan a faltar, hasta llegar a las costillas flotantes, por no decir "nos las hemos dejao sin pegar". Después parece ser que se acabó la carretilla, y ahora tenemos que andar por ahí con la barriga suelta.
  • Un corazón: ¡coño, pon dos! ¿Que te da un ataque al corazón? No pasa nada, tienes otro.
  • El hígado: mejor dos: uno para whisky y otro para vodka.
  • Un miembro viril: más de lo mismo. ¿Gatillazo? "tranquila chavalita que tiro de comodín".

Chapuzas varias

  • La zona de recreativos: está mal ubicada porque está al lado del vertedero y esto es como el precio justo: si te pasas un poco te comes una mierda.
  • La muela del juicio: la chapuza padre. Es una muela que te puede salir, o no, y será cuando a Diox le salga de los cojones.
  • El cerebro: la parte izquierda del cerebro controla la parte derecha del cuerpo, y viceversa. ¡Y lo dejaron así!


Críticas a la ciencia

Prueba de que hay mucho vago en la ciencia.

En principo esta puede parecer la hobra más tediosa y parca de Agustín, pero ni mucho menos: lo que hace es poner de manifiesto que hay mucho vago en la ciencia. Tomemos como ejemplo:

  • Las tostadoras: llevan 50 años con nosotros y siguen soltando las tostadas con la misma mala hostia. Tampoco hay que ser muy listo: se le pone un chip, como a las máquinas de tabaco, y que diga eso de "su tostada, gracias" y una pegatina que ponga "untar por aquí".
  • El teletexto: seguimos con el spectrum.
  • El boxeo: un siglo con este deporte y aún seguimos con la puta campanilla. ¡Pensemos joder! Una bocina de barco.
  • La teoría del Big-Bang: el nombre mola, pero al tío que lo inventó se le subió a la cabeza y va por ahí sin pagar una copa.
  • La teletienda: nos quitaron la carta de ajustes, y nos ponen a unos maromos enchufados a una batería de coche, y quieras o no esto a las dos de la madrugada acojona.